Desahogo Geek empezó siendo un podcast amateur, muy amateur. La primera idea que tuve al crear el podcast era contar cosas que me ocurrían con la gente en el trabajo y que me sacaban de quicio, de ahí lo de desahogo.
También dar la réplica a podcast que escuchaba y con los que no estaba de acuerdo.
Pero de esa primera intención a lo que luego resultó ser había mucha distancia. Supongo que le pasará a más gente, pero bueno. Me sentía cómodo contando lo que contaba así que tiraba para adelante. Luego llegó algún troll que tengo que confesar que me tocó bastante las pelotas. En un primer momento no lo detecté como tal y traté de argumentar sus acusaciones. Me quitó algún minuto de sueño y me hizo plantearme si es que no expresaba en algunas ocasiones lo que realmente quería decir y sentía.
Una vez ya detectado como troll hice lo que hay que hacer con ellos, ignorarlo y expulsarlo de los sitios comunes. Aunque siempre me quedó la duda de si no quedaría alguno más agazapado esperando el momento de atacar.
Al poco tiempo de empezar el podcast abrí el grupo de Telegram y en un primer momento me encantó poder charlar con las personas que escuchaban el podcast. Pero al cabo de unos meses me empecé a agobiar.
Ya no veía el podcast como un sitio en el que expresarme libremente, ahora tenía una audiencia conocida que me podía juzgar y confrontar mis palabras. Si hacía alguna recomendación desafortunada me lo podían recriminar, si mostraba una posición que no gustara me la podían echar en cara y eso hizo que tuviera que medir mucho mis palabras.
Ya no me sentía agusto cada vez que grababa. Y eso hizo que los espacios entre grabación y grabación cada vez fueran más grandes hasta que dejé de publicar.
Quedaron las redes sociales; Mastodon y Telegram en las que sé que tengo «amigos» que si algún día necesito algo ahí estarán igual que si ellos necesitan algo aquí me tendrán. Me quedo con eso, con la buena gente que me encontré por el camino. Pero grabar, pese a que en algunos momentos me vienen ganas de hacerlo, no creo que vuelva.
Y queda este blog, en el que de momento si que disfruto publicando, tal vez porque no tengo constancia de que alguien lo esté leyendo. Es casi como un diario personal.
Escrito y publicado desde la aplicación WordPress para Android en un Poco X7 Pro.